No son de momento rostros conocidos pero aspiran a serlo. Las dos caras visibles de la UE serán Herman Van Rompuy, futuro Presidente estable y Catherine Ashton, Alta Representante para la Política Exterior. En su elección, explicaba el Presidente Zapatero, han pesado especialmente dos factores: que uno es conservador y la otra socialdemócrata… y que uno es hombre y la otra mujer. No ha dicho que se haya elegido a los mejores, lo que es bastante triste.
Esos dos factores, el del equilibrio partidista y el de la paridad, hicieron que la elección fuera rapidísima. Como decía Zapatero: “pensábamos que íbamos a desayunar en Bruselas y casi no nos ha dado tiempo a tomar el café”. Nuestro Presidente y los demás no han necesitado utilizar las habitaciones de hotel que habían reservado pensando que el debate iría para largo. Sobre la mesa sólo se pusieron los dos nombres que han resultado elegidos, así que no hubo tema de discusión.
El Presidente Zapatero se mostraba especialmente contento porque la responsable de exteriores vaya a ser una mujer. Él, nos aseguraban fuentes diplomáticas, se había empeñado especialmente en que así fuera. Así, al menos en uno de los cargos importantes de la UE habrá alguien del sexo femenino. El Presidente estable, el Presidente de la Comisión Europea y el del Parlamento son hombres. Ya era hora de que las mujeres tuvieran algún puesto relevante en esta Europa plagada de corbatas y trajes grises. La elegida, la barones Ashton, es la actual Comisaria de Comercio Exterior y ya hay un aluvión de críticas porque no tiene mucha experiencia en otros ámbitos. Pero ¿y Van Rompuy, el Presidente estable? La cumbre de su curriculum hasta ahora es haber sido Primer Ministro belga durante once meses. Nadie le quita el mérito de haber logrado poner algo de paz en las agitadísimas aguas políticas de Bélgica, pero superexperiencia internacional tampoco tiene.
Aparte de los dos factores que subrayaba el Presidente Zapatero a nadie se le escapa que los líderes fuertes de la Unión Europea están más tranquilos porque los elegidos, en principio, no les van a robar protagonismo. De hecho, Van Rompuy era el candidato de Merkel y Sarkozy. El propio Zapatero empezará el 1 de enero su mandato como Presidente de turno de la UE sin tener que pelearse demasiado por salir en las fotos.
En el capítulo doméstico, la elección de Catherine Ashton permite al Presidente Zapatero mantener su gobierno tal cual. Si hubiera sido elegido Moratinos habría tenido que hacer cambios en su Consejo de Ministros y prescindir de su ministro de Exteriores a poco más de un mes del inicio del semestre español de la UE. También hubiera supuesto que España tendría que renunciar a colocar a Almunia en el gobierno europeo, en la Comisión. El Presidente Zapatero reiteraba que aspira a que Almunia ocupe una cartera principal del área económica.
Los líderes europeos se marchan esta noche a casa con los deberes hechos, aunque hasta que no veamos si los elegidos hacen bien su trabajo no sabremos si los que les han elegido han acertado.







Comparto el analísis de tu post, Sonia. Y tambien tengo claro que a los dos agraciados habrá que darles un voto de confianza. Pero me reafirmo en mis comentarios en el post anaterior. En estos puestos se deberían poner a las personas más capaces, dejando al margen intereses personales, cuotas de poder o cuestiones de género. Pero claro esto en política y más concretamente en la política de la UE con todos sus equlibrios de poder es ciencia ficción, así nos va. A mi me quedan tres cosas claras. La primera que han colocado gente a la que se la puede influir con facilidad, gente de perfil bajo. La segunda que han querido ser más papistas que el Papa en cuestión de género. Sería bueno que esto no lo harían de cara a la galería y se esforzasen en que sería así en toda la piramide social. Y la tercera es que se van casa con sus deberes hechos, los que a ellos le interesan (a los jefes de gobierno) ,desgraciadamente los intereses de los ciudadanos van nuevamente por otro lado. Seguramente muchos de nosotros hubiesemos deseado ver gente con más peso político en estos cargos. Pero bueno, siempre les hubiese quedado poner directamente a Sarkosy o a Berlusconi y nos hubiesemos ahorrado el teatrillo, porque son los jefes de gobiernos los que al final tomaran las grandes decisiones, para que engañarnos. Salu2.
Habrá que dar un voto de confianza a los dos elegidos, pero en un principio los criterios por los que han elegido a Van Rompuy y a Catherine Ashton son vergonzosos.