La visita del Presidente a Estambul ha sido una de esas jornadas de emociones breves pero intensas. Breve porque Zapatero canceló dos de los cuatro actos de su agenda. Acudió a dar una charla en la universidad y a la ceremonia del Iftar, pero ya antes de llegar a Estambul, decidió suspender su paseo por el Bósforo y su vista a la exposición de Dalí que está a punto de inaugurarse en la capital turca. Por eso, cuando nos contaron que al Presidente le habían regalado una pequeña alfombra (75 x 131 cm) los periodistas bromeamos enseguida porque imaginamos que sería una alfombra individual voladora que le permitiría llegar cuanto antes a casa. Aunque Zapatero niega que no le guste dormir fuera de La Moncloa, los hechos le desmienten una y otra vez. Siempre hace lo posible para no pasar una noche lejos de casa. En esta ocasión, cancelar los dos últimos actos de su agenda le permitió llegar a Madrid con tiempo de dormir unas cuantas horas en su cama.
Lo intenso de la jornada quedó reflejado en el intenso torrente de golpes que cayó sobre dos jóvenes en la universidad en la que nuestro Presidente ofrecía un discurso. Zapatero, en presencia del Presidente turco, Tayyip Erdogan, acababa de decir: “los jóvenes no sois sólo los líderes del mañana, sino también los líderes potenciales de hoy; por eso tenemos que escucharos y apoyar vuestros esfuerzos para construir juntos un mundo mejor”. Poco después un chico sacó una pequeña pancarta contra Erdogan. Un número incalculable de miembros de las fuerzas de seguridad turcas se tiró encima de él. Vimos cómo le tapaban la boca con violencia desproporcionada y cómo le sacaban a golpes de allí. A él y otro que tenía al lado. Si eso es escuchar a los jóvenes…
Para colmo, poco antes de que Turquía volviera a mostrarnos su lado menos democrático, Zapatero había vuelto a apoyar su entrada en la UE. No es la primera vez que veo este tipo de incidentes con las fuerzas de seguridad turcas. Durante la última visita de Erdogán a Madrid sus escoltas dieron todo un espectáculo en el hotel Palace en su intento de alejar a golpes a los periodistas gráficos. Las fuerzas de seguridad españolas lograron intervenir sin que la sangre llegara al río, pero casi llega. Las cosas estallaron del todo durante la inauguración del Foro de la Alianza de Civilizaciones, también en Madrid. La delegación turca al completo se empeñó en pasar por una puerta por la que sólo podían entrar las más altas autoridades y ahí sí volaron los puñetazos. El arranque de la Alianza de Civilizaciones que patrocinan Zapatero y Erdogan fue de lo menos civilizado.
Volviendo a la visita del Presidente a Estambul, no hay que olvidar que su objetivo principal era participar en la ceremonia del Iftar, la cena con la que los musulmanes ponen fin a su ayuno diario durante el para ellos mes sagrado del Ramadán. Nos preguntamos si es lógico que Zapatero, defensor a ultranza del laicismo, participe en un acto con claros tintes religiosos. La cena, con 2.500 invitados, estaba organizada por el AKP, un partido islamista.
Entre los invitados estaba, como español ilustre, Luis Aragonés. Al entrenador del Fenerbahce no pareció entusiasmarle la cena, que se incia con dátiles. Removió un poco la comida en el plato y en cuanto pudo se marchó de allí, suponemos que en busca de alimentos que le resultaran más familiares a su estómago español.
A todo esto, los periodistas casi no llegamos al acto. El tráfico en Estambul es terrible. Salimos a todo correr de la univerisidad y sólo encontramos una de las dos furgonetas de prensa, así que allí nos metimos todos. El vehículo iba al doble de su capacidad, la mitad íbamos de pie entre las cámaras de los fotógrafos, las de las teles, los trípodes, las mochilas de material, los ordenadores portátiles y los enormes bolsos que llevamos las periodistas. Arrancamos unidos a lo que se llama la “caravana” del Presidente, que va muy deprisa porque porque la policía va abriéndole paso entre el tráfico. Pero nuestra furgonetilla no pudo seguir el ritmo y nos quedamos atrapados en el gran atasco. No puedo calcular el tiempo que pasamos allí dentro, hacinados e histéricos porque nos llegábamos a grabar a Zapatero. Los compañeros de las radios -no sé cómo pudieron- hicieron sus boletines desde allí. El calor era asfixiante. Aquello era lo más parecido a un baño turco… sobre ruedas. En la foto no se ve ni a la mitad de la gente, pero se aprecia que nos tomamos la situación con humor.
Parecía imposible pero, una vez más, llegamos al destino justo a tiempo, en el último minuto. Desaliñados y con la lengua fuera, pero allí estábamos. Así son, casi siempre, los viajes persiguiendo a Zapatero.







[...] Ríos de tinta corren en ABC sobre el laicismo y la religión a cuento de la visita de Zapatero a Turquía: [...]
je je je.
Tienes razón Istambul. Los comentarios de 4noviembre son fantásticos. Yo de mayor quiero ser como él!!!
Saludos desde Florencia…
Sonia, gracias por la bienvenida. Estoy haciendo marathon leyendo los post anteriores a mi incursión en tu, bueno…, vuestra “historia”, y quiero señalar la GRAN aportación de “4denoviembre” con esos comentarios tan extensos y documentados, con los que, hasta donde he leido, coincido casi al 100%. También decir que “pedro_reus” es la alegría de la huerta, se perciben sus buenas vibraciones.
A ver….que no voy en plan crítica de cine eh? lo que pasa es que para lanzar las opiniones así, al vacío, mejor conocerse no?
Sonia y blogguer@s: Disculpadme por los errores de edición en mi comentarios anterior. Si me viera mi profesora de Edición en prensa, moriría… En la primera frase, repito 2 veces “vosotros”. Uno de ellos es “nosotros”, se entiende.
Y luego pluralizo el sustantivo “encuentro” cuando eso tiene que ir en singular.
Creo que ya está.