Un cambio de actitud
En los últimos programas mi estado de ánimo no ha sido el adecuado, he estado algo triste y eso quiero cambiarlo radicalmente. Al principio pensaba que tenía que ser yo quien se dejara seducir por las pretendientas, pero me he dado cuenta de que eso no debe ser así.
Ahora voy a ser yo el seductor, voy a ser más activo y más dinámico, quiero hacer más cosas para que las chicas se den cuenta de que tengo disposición y muchas ganas de salir con una de ellas de la mano.
La carta de Luz
Me gustó mucho que escribiera la carta. Es cierto que cuando salimos del programa pensamos mucho sobre lo sucedido y eso es lo que le ocurrió a ella. En una relación normal, cuando pasa eso llamas a la persona y se lo dices en el momento, pero en el programa eso no se puede hacer, por eso entiendo que quisiera plasmar en un papel lo que sentía, porque muchas veces si esperas al siguiente programa ya no viene a cuento y se queda en el tintero.
Pero después de pensarlo bien, creo que la carta tiene una doble traducción: por un lado, creo que lo que leyó era algo que sentía de verdad, pero por otro, creo que lo que quería Luz era controlar la situación. No sé si es que piensa en mí de verdad fuera de plató o que piensa en cómo hacer para que yo piense en ella.
Fue bonito, pero de todos modos, esas cosas es mejor hacerlas en el momento, para que salgan de forma natural, para que fluyan, porque si no queda más controlado todo. En fin, me gustó pero no me aclaró mucho.
Carmen, un terremoto
Después de lo que pasó en el plató fui a la cita un poco a verlas venir. Es cierto que me gustó muchísimo su actitud y su carácter fuerte, pero en el encuentro no estuve todo lo relajado que debía.
Hubo una pregunta que me hizo con la que pretendía comprometerme, quería que le dijera que quería que se quedara sin dudas y no creo que fuera el momento adecuado para hacer esa pregunta ni para contestársela. Ésa fue la parte negativa.
La parte positiva es que la chica me gusta. Mi intuición me decía que quería que se quedara, pero por otro lado sabía que tenía que tener cuidado, por eso esperé y no le dije nada hasta llegar a plató. Después de la cita lo pensé mucho y decidí que quería darle una oportunidad, quería conocerla más, por eso, finalmente, decidí que se quedara.