Mi peor momento

Mi cita con Luz fue preciosa, pero cuando se apagaron las cámaras todo cambió. Antes de ese momento, cuando estábamos en mi casa con mi familia, mi hermano empezó a hacer a Luz un montón de preguntas en plan pesado, pero ella no le dio importancia y quiso hablar con él mientras yo me cambiaba de ropa. Cuando volví mi hermano me llamó para hablar a solas, me dijo que a Luz solo le gustaba la tele y que tuviera cuidado; yo le contesté que entre nosotros había sentimientos verdaderos y no le hice caso.
En realidad, lo que me dijo mi hermano sumado a otros rumores que me habían llegado sobre ella me empezaron a rondar por la cabeza y cuando se apagaron las cámaras decidí, a título personal, buscar la verdad. Se me ocurrió tenderle una trampa y Luz cayó. Le propuse hacer un pacto para salir juntos del programa y aceptó.
El tema es que Luz fue muy sincera, me dijo que no quería hacerme daño y no le dio más importancia a mis palabras. Lo que más me dolió, más incluso que me dijera que no sentía nada por mí, fue que me dijera que le gustaba el Antonio que había conocido sin cámaras porque al del programa parecía que le faltaba un hervor.
No tenía pensado decir nada de esto en el programa, porque lo hice de modo personal para saber qué sentía Luz por mí. El tema es que al día siguiente, me llamó la subdirectora de ‘Mujeres y Hombres’ para decirme que mi hermano había escrito en el foro que Luz no me quería. Yo sabía que entre ellos había pasado algo pero nunca pensé que podría suceder esto, por eso y por miedo a posibles represalias, conté al programa todo lo que había pasado.
Seguía pensando que no quería que esto saliera en el programa porque se me había ido de las manos y estaba totalmente confundido. Sólo quería saber la verdad y al final me metí en un jardín del que ya no podía salir. Si lo conté todo fue porque en el programa me dijeron que debía hacerlo por respeto a los espectadores.
Cuando empecé a ver las imágenes de la cita me derrumbé y me fui porque sabía que todos íbamos a terminar sufriendo, por eso me sentí tan mal. Al regresar a plató Luz me pidió explicaciones y lo solté todo.
No quería hacerle ningún daño a Luz, ya que lo que sentía por ella era muy fuerte, pero tampoco quería seguir sufriendo. Intenté en todo momento que no se viera a Luz como la mala, porque en cierto modo la entiendo.