La Unión Europea ya tiene nuevas caras visibles. Herman Van Rompuy presidirá la UE y Catherine Ashton ya es la nueva ministra de Asuntos Exteriores. En la prensa, nos hemos encontrado de todo tras los nombramiento. El Mundo ha arriesgado y titula en portada así:
“Un belga sin carisma y una baronesa como cuota femenina dirigirán la UE”
En el interior, el diario de Pedro J. Ramírez analiza la situación de la UE y las razones que se esconden detrás de estos nombramiento. Todos los medios de comunicación apuntaban que tanto Merkel como Sarkozy no quieren competencia ante el ejercicio de su ‘presidencia’ europea y parece que lo han conseguido.
“Europa ya tiene una líder fuerte que la representa, Angela Merkel, como demostró en su discurso ante el Congreso de EEUU o en la celebración del 9 de noviembre y la canciller no quiere competencia… Ya se está comportando como la líder de Europa, a veces, junto a Sarkozy“, explica Piotr Kaczynski, analista del Centro de Estudios de Política Europea.
A los grandes gobiernos de la UE no les interesaba un líder fuerte que les hiciera sombra o les creará problemas internos y externos, pero lo cierto es que una estrella tampoco convenía a los pequeños ni conducía a una Europa más federal”.







