Informativos Telecinco La buena vida

9 Noviembre 2009 a las 20:26 por Pepe Ribagorda

Lo mejor de la gastronomía, el Congreso de los congresos

Es realmente una oportunidad asistir al Congreso ‘Lo mejor de la gastronomia‘ que cada año organiza el prestigioso e inclasificable crítico gastronómico, Rafael García Santos. Os recomiendo su guía anual, para mí fué una especie de biblia gastronómica. Siempre viajaba con ella, porque especifica, no sólo los mejores restaurantes de España, también donde puedes encontrar las mejores tortillas, asados o cocidos, las mejores barras de España, las mejores tapas. Este año celebra la undécima edición y por primera vez ha abandonado San Sebastián, para recalar en Alicante. En tierras valencianas ha encontrado el apoyo de las instituciones para dar una dimensión nueva al cónclave, popularizarlo, hacerlo mucho más asequible al gran público. La fiesta previa tuvo lugar en un precioso palmeral en pleno centro de Elche.

 

 

 

Hasta ahora el Congreso estaba más orientado a los profesionales. En esta edición se han visto claros los nuevos objetivos, acercar la gastronomía al público. Por eso no me extraño, el gigantesco arroz con costra que prepararon en plena calle. No había probado nunca este arroz genuino de la Vega Baja alicantina, concretamente de Elche. Es único. Lo empezaron a elaborar en el campo los agricultores de las riquísimas huertas de esta excepcional zona. En una inmensa paellera, al fuego de leña y sarmientos, se utilizaron 90 kg de arroz, 120 kg. de conejo, 60 kg de embutido, 90 huevos, 4 kg. de sal y 25 litros de aceite. El arroz se cubre con los huevos batidos. La paella se tapa a continuación y se depositan brasas encima. El resultado lo podéis ver…..algo fabuloso.

 

 

 

Un día después se inauguró en Alicante el Congreso. Solo el primer día pasaron por él 30.000 personas. Es asombroso el interés que la gastronomía despierta en la gente. Si no lo ves, no puedes creerlo.

 

 

Hay cientos de stands, de todos los países gastronómicamente interesantes, también de algunos de los mejores productos nacionales. Me fascinó el embutido italiano, de Piamonte. También os enseño los coquetos stands de uno de los mejores azafranes del mundo, sino el mejor, “Carmencita” y el de los jamones “Joselito”

 

 

 

 

 

Hay exhibición del mejor producto y degustaciones masivas. Coincidí con el llamado “Tunel del arroz” donde algunos de los mejores maestros arroceros de la Comunidad Valenciana, un total de 16, elaboraron todo tipo de arroces para deleite del público. Allí pude probar un excelente arroz secreto de ibérico y coliflor del restaurante “Arrop” de Gandia y un no menos suculento arroz meloso con hongos, trufa y ajetes de “El Albero” de Valencia. Os enseño este último.

 

 

 

Dedico un capitulo especial al arroz de C’a Sento, un formidable restaurante ubicado en el Grao de Valencia capital, que aún recuerdo con nitidez la vez que lo visite hace ya años. De pronto me encontré de bruces, entre decenas de arroces, humos, vapores y cientos de manos sirviendo platos al público con un arroz que perduraba en mi memoria, el arroz a la plancha de C’a Sento. Se presenta como un crepe, previamente pasado por la plancha. Una vez en el plato, cuando lo partes os aseguro que se abre el cielo. Os enseño el arroz y a continuación a su creador, Raul Aleixandre, al que acompaña el considerado mejor chef de toda la comunidad valenciana, Quique Dacosta, del restaurante “El Poblet” de Denia.

 

 

 

No podía faltar en esta excepcional exhibición de arroces, el arroz con leche de “Casa Gerardo” en Prendes (Asturias). Su artífice, el inigualable, Pedro Morán lo preparó delante de mí. No creo que haya otro arroz con leche como éste.

 

 

 

 

El Congreso aúna, el apartado ferial, las degustaciones populares y la vertiente congresual. Están acreditados más de tres mil cocineros. Muchos de ellos para aprender de los maestros, que imparten talleres y conferencias. El taller inaugural corrió a cargo de Ferrán Adriá que presentó los platos de la nueva temporada. Nos dejó hechizados con la “aleta de tiburón ecológica” realizada con calabaza de cabello de ángel. A partir de este vegetal, obtiene una textura muy similar a la de una aleta de este escualo. Aquí le podéis ver, junto a Quique Dacosta y el repostero alicantino, Paco Torreblanca, para muchos el mejor pastelero del mundo.

 

 

Lo dicho, lo mejor de gastronomía….el congreso de los congresos. No dejéis de verlo alguna vez, si aún no lo habéis hecho. Ir a Alicante, además no tiene precio.

25 Octubre 2009 a las 17:25 por Pepe Ribagorda

Aquellas inolvidables albóndigas de ‘Ad Libitum’

Hay sabores, aromas que perduran en la memoria, así el tiempo pase. Es el caso de aquellas aromáticas, tiernas y sabrosas albóndigas que un buen día tome en este recóndito, casi como de cuento, pequeño restaurante ubicado en la desconocida y bellísima Sierra Norte de Madrid, casi en límite con la provincia de Guadalajara. Se llama “Ad Libitum”, solo abre los fines de semana y se ubica en una casa magníficamente restaurada situada en el pequeño pueblo de pizarra y piedra de La Hiruela (91-7737768. Para reservar de lunes a viernes. www.adlibitum-restaurante.com)

Marcelo, el alma de este singular lugar, practica una cocina de mercado, muy sencilla y exquisita. Fundamentalmente tradicional, con muy buena técnica, le gusta aromatizar los guisos de siempre con la multitud de plantas y especies que se crían en uno de los parajes más hermosos que se pueden ver en los alrededores de Madrid. Como reza el lema de la casa, “a tu gusto, a tu aire, en libertad”, Ad Libitum es un arquetipo muy conseguido de la cocina de siempre, pero sin que sea eso del todo, porque Marcelo huye de arquetipos para dar a lo tradicional su toque personal. Da un menú degustación, con un entrante, tres primeros y un segundo a elegir por treinta euros. El entrante, con el apetito que llevaba, me supo a gloria, una tosta de foie y quesote cabra con mermelada de naranja. De los primeros, además del quiche Lorraine, me quedo con una especialidad de la casa, la ensalada de canónigos con unos berberechos de gran calidad.

Los guisos, es de lo mejor de la casa, podéis encontraros con alubias auténticas de Tolosa, o como fue mi caso, con una cremosa fabada asturiana, perfecta de punto y sabor.

Desgraciadamente, las albóndigas no estaban ese día en la carta. Si cogéis confianza con Marcelo, no dudéis a la hora de reservar en sugerirle que las incluya en el menú, son extraordinarias. La decepción la superé al probar las costillas ibéricas al aroma de pimiento verde

Como no deja fumar, abrevié la sobremesa, para disfrutar de un cigarro habano en cualquiera de las terrazas del pueblo. Todo pizarra, nada desentona. Respeto por la arquitectura ancestral de la zona y mucho gusto. Con ser bonito el pueblo, lo mejor es pasear por los bosques del lugar, donde predominan los hayedos y los robles, que en esta época otoñal son un auténtico regalo para la vista con su variedad de ocres, amarillos y rojizos instalados en la zona.


Gusto, vista, olfato….producto, pizarras, bosques…nada como la naturaleza, mínimamente alterada..naturaleza en los platos…en el entorno, inconmensurable belleza.

19 Octubre 2009 a las 15:33 por Pepe Ribagorda

Chinchón… Bien vale una buena tarde de toros

Si a esa gastronomía, tradicional, curtida a base de experiencia y buen producto de la zona, unes una excepcional tarde de toros, el resultado es una tarde para el álbum de tu memoria. Se celebraba el Festival Taurino de Chinchón y decidí acercarme a este pueblo único por su singularísima Plaza Mayor. Elegí el restaurante La Columna (c/ Morata, 1-3. 91-894 0502) para almorzar. No tenía referencias, salvo la generosidad y amabilidad de la anfitriona, Dª Paqui, hija de taberneros que junto a su hermana, propietaria de “La Balconada”, dan lustre a la gastronomía local.

 

 

 

De aperitivo y entrantes tomé unos sensacionales pimientos y unos huevos rotos con lonchas de jamón.

 

 

 

 

“La Columna” es un establecimiento que presume de servir dosis de tradición en los platos. Ese trabajo bien hecho, que heredan los hijos de los padres, y que se mantiene con el paso del tiempo. Los típicos callos madrileños me dejaron un magnífico sabor de boca

 

 

En la tierra del ajo, todo el sureste de Madrid produce unos excelentes ajos, no podía prescindir de una carne de ternera, acompañada, únicamente por este aromático y sabroso condimento para casi todos los platos.

 

 

En Chinchón, no sólo te alimentan los platos. Las balconadas que dan a la plaza, recién restauradas, son bellísimas.

 

 

Y si a todo ello unes el mejor Festival en la historia de Chinchón pues, que decir. El rejoneador, Manuel Manzanares, El Juli, José Maria Manzanares, Talavante, El Fundi, Dávila Miura y el novillero, Miguelin. Nunca antes se habían sumado a esta fiesta benéfica a favor de las monjas clarisas de Chinchón un ramillete semejante de figuras del toreo. Todos brillaron a un gran nivel, aunque me quedo con el extraordinario momento con el que Alejandro Talavante ha terminado la temporada. El y Manzanares se llevaron los mayores trofeos,  dos orejas y un rabo ambos. En total doce orejas y dos rabos, tremendo.

 

 

 

 

 

Hay pocos lugares en España, tal vez únicamente Ronda, donde los toros se pueden ver en un marco tan especial. Años atrás, el cartel no estaba a la altura de tan excepcional lugar, pero este año, el primero al que asisto, si, de lo que me congratulo. Ojala en el futuro sea igual. Os animo a disfrutar de un día de tradiciones, gastronómicas y taurinas. Una perfecta simbiosis, de verdad.