El Gato encerrado

20 Noviembre 2009 a las 8:42 por elgato

Contraataque efectivo

Dicen que la venganza es un plato que se sirve en frío, pero no fue ese el caso de la gala de anoche. La expectación era grande pero jamás habría pensado que estaríamos ante una gala de suspense sin igual, apasionante y dejando un panorama de interés absoluto. Es de esas galas para analizar con lupa y gran detenimiento, sometiendo cada gesto y cada palabra a todo el aumento posible. Desde la escasa amabilidad de Pilarita, quien a los dos minutos de poner sus pies en esa casa había llamado bajito a Ángel y rellenita a Tatiana; hasta la inexcrutable sonrisa de Indhira cuando se materializó el esperado (por algunos) regreso de Carol; pasando por la reacción de Gerardo tras conocer que sus esfuerzos por plantear estratégicamente estas nominaciones durante toda la semana habían terminado en un fracaso tan clamoroso; o el rictus doliente de profunda decepción en el rostro de Nagore, negada anoche tres veces, como hiciera el apóstol Pedro con Jesucristo.

Todo esto en una gala en principio sin muchos más alicientes que la repesca y unas nominaciones. Pero, ¡madre mía! menuda intensidad de principio a fin. Por si fuera poco, la historia de los últimos días en la casa de Guadalix fue presentada en una sucesión de vídeos que aportaron una visión juiciosa y exacta, tal como habíamos reclamado. La audiencia pudo así darse cuenta que eso tan grave protagonizado por Indhira la madrugada del domingo tras la fiesta fue tan solo una broma de alguien a quien no le han sentado muy bien tres copas, o que el acuerdo nominatorio entre cinco concursantes tenía como objeto protegerse de la estrategia del contrario, con la que aquellos estaban dispuestos a componer con precisión un panorama deseado por ellos.

Agradezco infinitamente la voluntad clarificadora de ese fantástico trabajo porque de no haber sido así muchos podrían sacar conclusiones erróneas dado que apenas hemos visto durante la semana a Gerardo, por ejemplo, hablando sin descanso de su plan nominatorio. Hasta el punto de que su exceso verbal ha sido determinante para que terminara perdiendo esta partida, como muy bien se encargó de señalarle anoche Carolina. Y es que puedo asegurar haber visto a este ‘borjamari’ planeando las nominaciones de anoche desde la misma madrugada del pasado jueves, contando siempre con la complicidad de Carolina. Ambos han hablado sin parar, de forma aún más obsesiva de la que ya vimos al principio de esta edición en el grupo que a la hora de nominar estaba comandado por Gonzalo, Juan y Nagore.

A pesar de los temores de muchos porque el resultado de la triple repesca perjudicara de forma importante a una parte de la casa que podríamos simbolizar en Arturo e Indhira, lo cierto es que se resolvió finalmente de la mejor manera posible para ellos. Salvo la elección de Carol por parte de la audiencia, las otras dos decisiones recayeron en dos concursantes repescados más aliados que contrarios para ellos. Primero supimos que Carol había recibido un 37′61% de los más de quinientos mil votos recibidos en la votación de esta misma web. Por debajo de ella, Siscu con un 30′56, Nagore con el 20′51 y Pilarita con un 6′30. Los tres últimos clasificados se disputaron a duras penas solamente el cinco por ciento restante, distribuido de esta forma: Juan el 2′10, Melanie el 1′98 y Rebeca con un exiguo 0′93 por ciento. Si me pongo en la piel de la dueña de Rosita me imagino muerto de vergüenza por haber conseguido tan ridículo apoyo.

Tras conocer el resultado de la votación popular llegó el momento de conocer la decisión de los propios repescados para posibilitar la entrada en el juego de uno de ellos, así como la de sus vecinos de la casa de al lado para determinar el nombre del tercer elegido. En el primero de los casos hubo empate entre Nagore y Siscu. Ella contó con el apoyo de Juan y Melanie, mientras que este último fue elegido por Pilarita y Rebeca. Andando Juan de por medio estaba claro que lo dejarían en manos del azar, y Siscu fue el ganador del sorteo realizado.

Ya en la casa oficial, por así decirlo, todos los habitantes son convocados a la sala de expulsiones para tomar la última decisión. Faltan Carol y Siscu, que ya han abandonado la casa donde han pasado una semana en auténtico compás de espera. Saray, Laura, Arturo, Indhira y un dubitativo Toscano eligen a Pilarita. Gerardo dice que se decantaría por Rebeca pero como piensa que no va a ser elegida por nadie más dice Nagore. Ángel plantea semejante dilema porque votaría por Melanie pero decide elegir también a Nagore. Y esta misma es la elección de Tatiana y Carolina, últimas en votar. Nagore queda de esta forma como la segunda clasificada, perdiendo ante Pilarita como antes lo hiciera ante Siscu, y gracias a Mercedes Milá también supimos el dato de que había sido la segunda más votada por la audiencia (lo debí entender mal porque en realidad quedó tercera). Tres Dos veces quedó anoche como la gran segundona de esta repesca (y otra quedó tercera), lo cual se reflejó a modo de decepción en su rostro. Adiviné unas reprimidas ganas de romper a llorar y, según propia confesión, fue un momento más duro que cuando supo que más del noventa por ciento de la audiencia votante quería verla fuera de la casa, o sea, casi la totalidad de los participantes. No ha tenido más que disgustos, la pobre.

A su entrada, los tres nuevos inquilinos tuvieron recibimientos distintos. Alegría en Carolina al ver a Carol, que saludó a todos con besos excepto a una Indhira a la que se le congeló la sonrisa sin que su nueva compañera se acercara a ella. Eché de menos unas palabras tranquilizadoras de Arturo, que solamente estaba dando su apoyo a Indhira con la presencia a su lado en el jardín, pocos minutos después de este poco deseado reencuentro. Auguro poco más morbo del que despertó anoche ese momento de gran clímax televisivo. La entrada de Pilarita y Siscu compensó de algún modo la de Carol, al menos para quienes puedan ver en ellos unos aliados de cara al futuro.

Y llegó después el esperado momento de las nominaciones. Según habíamos previsto ayer, se confirmó el pacto entre Toscano, Laura, Saray, Indhira y Arturo. Vimos a este último decir un rotundo “veo”, cuando le proponen unirse a ellos para intentar salvar a Laura de las nominaciones y poner en la picota a Gerardo, Carolina y uno más a elegir entre Ángel y Tatiana. Los treinta votos de estos cinco concursantes se podían fácilmente dividir en tres paquetes de diez, otorgando esa puntuación a cada uno de los tres compañeros elegidos, lo cual les haría sentarse una semana más tarde en la sala de expulsiones. Fue Indhira quien determinó que la tercera víctima fuera Tatiana y no Ángel, como este gato previsor recomendaba ayer.

Digamos que Ángel dividiría menos el voto, algo más difuso entre los tres nominados de esta semana. No obstante, quien tiene posibilidades de conseguir la mayor renta de votos es Gerardo, contando siempre con que no exista ningún factor modificador de la realidad actual. La expulsión de Gerardo cuenta con un aliciente especial para aquellos que apoyaron a Hans, porque supone una venganza más en esta historia. Ya la propia nominación de este grupo tiene un punto de vengativo contraataque, dado que en caso de no sindicar sus votos habrían perjudicado a Laura, víctima elegida por Gerardo y Carolina. Decíamos ayer que la mejor defensa es un buen ataque, y ya lo creo que lo fue.

No hubo ni un solo fallo en las nominaciones de este grupo, al que nunca se hubiera sumado Arturo, por ejemplo, de no haber sido por la bronca que tuvo hace unos días con Gerardo. Este ha sido muy torpe durante la semana porque ha pasado de tener buen rollo con Arturo e Indhira a convertirse en objetivo para ellos dos. No entendí su maniobra de acusar a Arturo de haber contribuido a perder la prueba semanal cuando aquel solamente había acordado una sustitución de su turno con Indhira. Sus prisas por desgastar al contrario e ir desprestigiando mediante el engaño y la mentira a los demás le hicieron precipitarse al poner en su contra a dos concursantes aliados hasta ahora. Recordemos que en la última nominación, la de Halloween, Arturo e Indhira no le dieron a Gerardo ni un solo punto.

A Gerardo no solamente le pierden sus prisas por irse quitando enemigos de encima, utilizando esa poco limpia táctica que podríamos resumir con la siguiente frase: “Injuria que algo queda”; también tiene una extraña costumbre por reformatear la realidad en su propio beneficio. En realidad me da la impresión de que es un mentiroso compulsivo, lo cual hace que todo lo demás sea apenas un añadido a este lamentable perfil caracteriológico del personaje. Convertir en una patología la costumbre de mentir da que pensar. Así uno se decanta por la idea de que no es solamente un elemento utilizado en el juego sino más bien su principal enemigo en el mismo. Por poner un solo ejemplo, estos días le escuchaba contar que tras la semana horribilis de Indhira le había dicho a Arturo “que era un falso repugnante y un cerdo”. No hace falta decir que muy al contrario casi le felicita por haberlo hecho tan bien, añadiendo que no debía preocuparse por nada.

No le echó la culpa a la vaca, como decíamos ayer, pero a Gerardo le faltó tiempo para ir señalando traidores. Como si solamente ellos pudieran jugar a acordar una táctica nominatoria. En ningún momento le vi asumir su error a la hora de plantear dicha estrategia, que podríamos calificar de garrafal. Situar a Laura con nueve puntos y repartir los otros nueve en manos suyas, de Carolina y Tatiana, entre Saray y Toscano (con un punto de Tatiana para Indhira en lugar de Toscano) era poco más o menos como tirar a la basura sus nominaciones. Más les hubiera valido fijarse en las nominaciones de Ángel, que conocíamos todos dentro y fuera de la casa porque él mismo las había confesado, para intentar subir con ellos a alguien más.

Si Ángel tenía intención de dar sus tres puntos a Arturo quiere decir que debían haber seguido esa estela y el de Irún habría quedado nominado con ellos. Como expliqué ayer, implicaciones emocionales impedían a Tatiana nominar a Arturo, de igual manera que Carolina no quería nominar a Indhira, lo cual dificultaba mucho el planteamiento nominatorio sindicado. Pero también influyó la convicción de que ninguno de los dos primeros nominados por Ángel resultaría expulsado en caso de enfrentarse con Gerardo y Carolina. La situación dejaba las tácticas de estos ante un callejón sin salida, lo cual fue aprovechado por el otro grupo. También influyó en el fracaso de Gerardo el hecho de que no fuera capaz de ponerse ante un escenario de acuerdo entre los cinco concursantes, añadiéndose Arturo e Indhira a los tres con los que contaba. Ya no se trataba de tres jugando mejor que otros tres, sino de un desigual cinco a tres. El cambio de estrategia, una vez rechazado el plan de quemar las naves autonominándose, tampoco fue muy inteligente.

Los argumentos del madrileño, tras ser invadido por el pánico en el momento que Milá les comunicó los nombres de los tres nominados, fueron igual de patéticos que está resultando todo lo relacionado con este concursante. Gerardo pone el dedo acusador en Arturo y Toscano, supuestos traidores por haber nominado a Tatiana; así como en Indhira por hacer lo propio con Carolina. Pone entonces toda la carne en el asador para enfrentar a Tatiana con esos dos compañeros, cosechando un nuevo fracaso porque pocos minutos después la vemos haciéndose fotos con Arturo y Siscu. Con Toscano sí que tuvo duras palabras. Los dos se trataron con desprecio, aunque fue más crudo el de la silla de ruedas cuando le dijo a la cara que era mala y por eso la nominaba. Por otra parte, curioso que Gerardo se enfrentase con Toscano nada más conocer los nombres de los nominados, pero agachase la cabeza silencioso ante Arturo.

Las cosas aquí cada día transcurren más deprisa y anoche mismo vimos a Tatiana llorando, algo que hace cada vez que resulta nominada, y estoy seguro de que mañana la veremos ya abandonar los tics de hablar de su coño o reír de forma histriónica y exagerada. Lo que esta vez no podrá hacer será acercarse a Toscano e incluso acostarse y/o magrearse con él, simplemente porque no creo que a ninguno de los dos le apetezca, por mucho que haya sido un recurso utilizado por la rusa cada vez que se ha visto en peligro de expulsión. La presencia de Tatiana en la casa no me molesta como la de Gerardo, pero la considero un mal ejemplo. Posiblemente se trata de una niña necesitada de cariño en la misma medida que requeriría una reeducación de forma urgente. Pero esto es un concurso de televisión, no una obra de caridad. Y su habilidad para transformarse en angelical cada vez que está nominada me parece tan increíble como detestable.

Así las cosas, anoche hasta Pilarita me parecía normal y poco molesta. Ángel aportaba un torrente casi insólito de sensatez y realismo en la habitación de los cactus. Y la propia Carolina parecía la única nominada que adoptase una postura razonable de buen jugador. La grandeza se demuestra tanto en la derrota como en la victoria, y Gerardo demostró hace siete días no saber ganar en su lucha con Hans, reaccionando con una evidente falta de educación impropia del antiguo alumno de un colegio del Opus Dei. Anoche vimos que tampoco sabe perder, reaccionando de forma mezquina al darse cuenta de lo torpe que ha planteado la estrategia nominatoria de esta semana. Entiendo su contrariedad porque ha sido el esfuerzo de horas y horas pensando, maquinando y hasta comentando sus planes con Carolina y quien quisiera escucharle. Demasiado toro para tan poco torero, o quizá debería decir apoderado (ex apoderado mejor).

Seguiría analizando miles de detalles, como decía al comenzar este escrito, pero debo dejarlo aquí porque aunque el espacio es ilimitado no así mismo la paciencia del lector. La noche fue gloriosa para unos y desastrosa para otros, eso está claro. Pero para nosotros, espectadores de Gran Hermano, fue un espectáculo inigualable, una noche histórica en la que no faltó apenas nada, incluyendo un pequeño espacio de analista para Hans. El juego ha comenzado. Hagan juego, señoras y señores.

19 Noviembre 2009 a las 8:25 por elgato

Quemar las naves

Si finalmente Gerardo y Carolina deciden autonominarse con el fin de sentar con ellos dos a otra concursante (en principio Laura), estarán llevando a cabo una acción nominatoria arriesgada y con final incierto. Les falta una información básica y es la posibilidad de que a su acordada estrategia se responda con otra por parte de un grupo organizado mayor que el formado por ellos dos. De hecho, la conveniencia de contraatacar al enemigo ha logrado unir a cinco habitantes. Se trata de un pacto contra otro, conscientes de que la mejor defensa es un buen ataque.

Por esto resultan las de esta noche unas nominaciones apasionantes que reflejan el auténtico espíritu de Gran Hermano. Hoy el juego se plantea en igualdad de condiciones, y lo hace un grupo de gente suficientemente escamada y con experiencia bastante como para saber cuáles deben ser sus próximos movimientos. Puras nominaciones sin trampa ni cartón, un juego apasionante que será un gusto ver fluir para comprobar como se define finalmente. Gerardo y Carolina han decidido arriesgarse quemando sus naves, lo cual mantendrán siempre y cuando no conozcan los planes de los otros. Es básico, por tanto, que las estrategias no sean descubiertas por el enemigo, si se me permite el símil militar.

Cuando hablo de quemar las naves me refiero precisamente a un episodio bélico en época de Alejandro Magno. Al llegar sus tropas a la costa fenicia en el 335 a. C. comprueban que el enemigo supera en tres veces el tamaño de su ejército. El temor y el desánimo se apodera de esos hombres, por lo cual Alejandro decide dar la orden de que fueran quemadas todas sus naves una vez desembarcada la tropa. Mientras los barcos ardían arengó a sus hombres con palabras como estas: “Observen cómo se queman los barcos. Esta es la única razón por la que debemos vencer, ya que si no ganamos, no podremos volver a nuestros hogares y ninguno de nosotros podrá reunirse con su familia nuevamente. Debemos salir victoriosos porque solo hay un camino de vuelta, y es por mar. Caballeros, cuando regresemos a casa, lo haremos de la única forma posible: en los barcos de nuestros enemigos”.

El ejército de Alejandro Magno ganó y regresó a su tierra a bordo de las naves conquistadas. No obstante, la decisión de quemar las naves tiene el riesgo de una humillación añadida en caso de perder la batalla. Gerardo y Carolina también se encuentran en minoría, por lo cual resultaría poco recomendable que un grupo mayoritario dispusiera una estrategia conjunta contra ellos, pero en este caso haber sido los primeros en acordar una acción común les quitaría la razón si es que se quejasen por ello. Su fallo es no ser capaces de prever la reacción del contrario. Bien es cierto que hace solamente un par de días parecía improbable ver a Arturo e Indhira poniéndose de acuerdo con Saray y Laura.

El peligro es el siguiente: Saray. Anoche era ella quien llevaba la voz cantante a la hora de acordar la estrategia defensiva de los cinco, cuando todos sabemos que es Toscano quien más domina esta técnica. Está claro que incluso nominando de la forma tradicional (tres, dos y un punto), y hoy sería una pena que no nos dejaran disfrutar de este duelo de estrategias tan apasionante, pueden salvarse de salir a la palestra. No haré en esta ocasión una previsión de nominaciones por dos razones, primero porque superar el nivel de acierto de la ocasión anterior está complicado, y además este gato prefiere mantener la propia expectación ante lo que haya de suceder esta noche. Ahora bien, plantearé una posible votación compuesta casi de forma aleatoria (¡no es una previsión¡, casi más bien lo que considero les puede beneficiar más, aunque ellos prefieran poner en la picota a Tatiana en lugar de Ángel):

Toscano: Carolina, Ángel, Gerardo.
Laura: Gerardo, Carolina, Ángel.
Saray: Ángel, Gerardo, Carolina.
Indhira: Carolina, Ángel, Gerardo.
Arturo: Gerardo, Ángel, Carolina.

En este caso se llevarían Carolina, Gerardo y Ángel diez puntos cada uno. Esto demuestra que la decisión de quemar sus naves por parte de Gerardo y Carolina es muy arriesgada. Aún más si pensamos en las posibles nominaciones de Ángel o Tatiana. Digamos que ese grupo no nominará de forma sindicada entre los cuatro, pero estos dos le han contado a Gerardo sus planes. Aunque anoche Ángel disimulaba en el jardín diciendo que aún no había decidido a quien nominaría, lo cierto es que en su tradicional discurso contradictorio enlazaba tal reflexión con esta frase posterior a la misma: “Yo lo tengo muy clarito”. Y ahora me podrán decir que todos somos contradictorios. Sí, claro, y todo lo contrario también. Y además dos huevos duros, como decía Groucho Marx en aquella deliciosa secuencia.

La situación es particularmente apasionante porque no hay nada decidido. Pongamos por caso que Gerardo decide cambiar de planes a última hora, con el fin de salvar su trasero y el de su aliada. Nada de quemar las naves, por tanto. Imaginemos entonces que Tatiana diera sus tres puntos a Indhira (además de a Laura y Saray) y Ángel a Arturo (además de a Indhira y Toscano). Contando con esta información, aquellos dos estrategas tendrían la opción de nominar a Indhira con tres puntos cada uno, que sumados a los de Tatiana ya harían nueve. Solo con que Ángel le diera su solitario punto ya conseguirían igualar los diez que tendrían los tres nominados en el supuesto anteriormente detallado. Pero claro, Carolina ha seguido diciendo que Indhira y Tatiana son intocables para ella. Por otro lado, no veo a Ángel nominando a Laura, por ejemplo. Tampoco a Tatiana haciendo lo propio con Toscano, ni siquiera con Arturo. Esto dificulta mucho cuadrar las nominaciones de esta parte.

No nos engañemos, aquí todos son estrategas de medio pelo y sigo pensando que puede pasar de todo. Los que finalmente se encuentren derrotados esta noche tendrán seguramente la tentación de repartir las culpas según mejor les venga, con tal de eximir su propia responsabilidad. Al final la culpa será de la vaca, como en esa vieja historia recogida en un principio por Michael Faibanks y que llegó a ser título de un libro de reflexiones sobre liderazgo. Cuenta que en Colombia se estaba promoviendo la exportación de artículos a Estados Unidos y un investigador de este país decidió entrevistar a representantes de dos mil almacenes colombianos. La conclusión fue que los precios eran altos y la calidad baja.

El investigador se dirigió entonces a los fabricantes para preguntarles por tales conclusiones. La respuesta fue que la culpa no era de ellos: el producto tenía una tarifa arancelaria de protección del quince por ciento para impedir la entrada de cueros argentinos. A continuación le preguntó a los propietarios y contestaron igualmente que la culpa no era de ellos: el problema radica en los mataderos, porque sacan cueros de mala calidad. Como les da más beneficios la venta de la carne, al cuero no le prestan atención. Armado de paciencia, el investigador se fue a preguntar al matadero, donde le dijeron que tampoco era suya la culpa: el problema es que los ganaderos gastan muy poco en venenos contra las garrapatas y además marcan por todas partes a las reses para evitar que se las roben, lo cual destroza los cueros.

Finalmente, el investigador decidió visitar a los ganaderos. Ellos dijeron lo mismo, ¿lo adivinan? eso es, la culpa no era suya: esas estúpidas vacas se restriegan contra los alambres de púas para aliviarse de las picaduras. La conclusión del consultor extranjero fue muy clara: los productores colombianos de carteras de cuero no pueden competir en el mercado de Estados Unidos “¡porque sus vacas son estúpidas!”. Aquí también decimos eso de que “las culpas al maestro armero”, cargo creado en el siglo XVIII por Felipe V cuando las picas dieron paso al fusil como arma única de infantería para que los soldados tuvieran a alguien a quien reclamar cuando el arma presentase algún fallo. En todo caso, culpas y responsabilidades siempre serán achacadas a otros. Y si no, la culpa será de la vaca.

El problema es que este juego es como una partida de dados, según he venido repitiendo estos últimos años. No me resisto a volver sobre esa reflexión en este día, en la confianza de que muchos amigos nuevos no conocerán esta personal teoría. En una partida de dados no todo es azar, ya que requiere la intervención del jugador, influye su suerte, la mano que demuestre tener tirando los dados, su resistencia, la astucia en la apuesta o el juego psicológico en el enfrentamiento con el contrario. Con todo, hay algo definitivo y por encima de todo, se trata de ese dado movido por una fuerza incontrolable y desconocida. Aquí es la audiencia votante quien mueve el dado, aunque tanto unos como otros desconocen cuál es el juego ganador. Es como si en esta partida de dados pudiera ganar la puntuación más alta o la más baja.

Aún conociendo la jugada del contrario y la propia, lo que no se sabe nunca es qué combinación será finalmente ganadora de la apuesta. Imaginemos una carrera de caballos en la que el apostante desconociera si ha de acertar el que llegará primero a la meta o aquel que la pase en último lugar. Las decisiones del jugador de Gran Hermano están en función de un estado de cosas que algunos denominan ‘pensamiento casi mágico’. Massimo Piattelli-Palmarini dice esto en ‘Los túneles de la mente’:

“(…) lanza un dado con más fuerza si espera que salga un cinco o un seis, y que lo lanza con delicadeza si espera, en cambio, que salga un uno o un dos. La realidad de esta diferencia en la potencia de tirada de los dados ha sido demostrada experimentalmente con todos los requisitos. El jugador sabe perfectamente que la probabilidad de que salgan los números deseados no depende de la fuerza con que los tire, pero no puede dejar de ‘intentarlo’ igualmente. Sus mandos musculares obedecen secretamente a la casi magia de su psique subterránea”.

Volviendo estrictamente al tema, ni aún consiguiendo cuadrar una nominación como la pretendida en un principio por Gerardo, sentándose con Carolina en ese ‘balancín’ frente a Laura, podría asegurar que las cosas saldrían como él cree y desea, porque la audiencia votante podría haberse decidido por él en lugar de Laura, por poner un ejemplo. La prueba la tuvimos hace justo una semana, cuando Hans y Tatiana estuvieron muy igualados en votos. En caso de haber sido expulsada la rusa de Roquetas no hubiera podido presumir el pijo ‘Borjamari’ de tener razón en su apreciación de que saldría Hans con un 400 por cien de seguridad. No estaba tan segura la cosa. Aunque en ese caso siempre podría haber culpado a la vaca.

Esta noche entrarán tres nuevos habitantes en juego. Son viejos conocidos, o más bien conocidas si seguimos el instinto de este gato. Es posible que más de una (previsiblemente Carol, Nagore y Pilarita) entre con el objetivo de ir contra un compañero, sea la víctima Toscano o Indhira. Aparte de la inconveniencia de victimizar a cualquiera de los dos (o cualquier otro concursante), es posible que si hacen esto terminen estrellándose. Hablando de la repesca recordaba este gato el otro día aquella cabecera de un programa televisivo donde un coche se chocaba contra una gran piedra en mitad de una carretera, y lo hacía una vez tras otra, demostrando con la acción la frase que dice: “El hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra”.

Pues bien, el maestro hindú Osho decía que si fijamos toda nuestra atención en la piedra en mitad del camino, por más que solo ocupe un breve espacio en la carretera, terminaremos chocándonos con ella. Por tanto, lo mejor que pueden hacer los supuestos damnificados es mirar a su alrededor, disfrutar del camino, admirar la belleza del cielo y la frescura de los árboles. Cualquier cosa excepto mirar con fijación esa piedra que tanto les obsesiona. Si no hacen esto se chocarán y el final de esta historia será para ellos cualquier cosa menos feliz.

Termino comentando que perdieron la prueba viajera, lo cual se veía venir por los fallos reiterados (como el abandono del coche por parte de Tatiana). Que al gato chino japonés de la fortuna (el Maneki-neko) se le parase el brazo la última noche tampoco era un buen augurio. Suerte que les queda bastante comida, y además les propusieron unos juegos en la mesa táctil del salón, quedando vencedor Arturo. El premio eran 20 euros que este concursante invirtió en una lata de atún para la comunidad. Bien hecho.

Esta noche tenemos una fiesta, como cada jueves. Esta se me antoja especialmente apasionante. Si la semana pasada vivimos con pasión la expulsión de un gran concursante, hoy podremos disfrutar de unas nominaciones en las que parece que algunos se han visto liberados tras la salida de Hans. Estamos ante otro momento clave, y ojalá Milá rubrique ese momento vestida de patata. Ya lo veremos. Será esta misma noche.

[Recuerda que aún puedes votar aquí para elegir uno de los tres repescados. Y puedes seguir participando en el Test de Gran Hermano, donde podrás probar tu nivel de conocimientos sobre la historia del programa].

18 Noviembre 2009 a las 8:12 por elgato

Yo me nomino, tú me nominas

Si nada lo remedia mañana entrarán en juego de nuevo los tres repescados que han pasado la semana jugando como adolescentes en un campamento de verano encerrados a escasos metros de sus compañeros. He de confesar que verles me ha producido una sensación extraña. No es un déjà vu en este caso porque realmente ya hemos vivido antes esas mismas situaciones, por tanto, de nuevas tienen más bien poco. Lo que me pasa es distinto.

Realmente ahora les veo y recuerdo hasta con cariño la inocencia con la que planificaban sus nominaciones durante largas madrugadas en las que Juan se esforzaba en cuadrar unas cuentas bastante simples. Si les comparo ahora con los amigos Gerardo y Carolina, o las aprendizas de brujo Saray y Laura, no puedo evitar sentir una corriente de simpatía que se derrumba a mis pies cuando les vuelvo a ver hacer una batalla con frascos de gel y cosas así. Lo único que me gustó fue la otra noche ver a Juan y Siscu jugando a un ping-pong especial en el que las raquetas eran sustituidas por pequeñas cacerolas. El curioso ruido convertía la casa repesca en una especie de templo japonés, lo cual también es cierto que aguanté solo un rato y después no resistí la tentación de bajar el volumen de mi receptor. Anoche mismo, por cierto, escuchaban en la casa ese mismo ruido y llegaban acertadamente a la conclusión de que los ‘repescaítos’ estaban jugando al noble deporte del pimpón (me encanta este término inventado por la Real Academia).

Si todo sale según podemos suponer, los votos de la audiencia harán concursante finalmente a Carol. Lo que sus propios compañeros le negaron una y otra vez le terminará otorgando un público ávido de ver un enfrentamiento entre esta y Arturo, o bien con Indhira. Valdría cualquier cosa que suene a bronca, sinónimo de diversión en este programa. Mi humilde previsión dice que Carol terminará siendo tan prescindible como fue siempre, con sus habituales anécdotas inconexas absurdamente ligadas a la conversación y su asombrosa capacidad de estar sin apenas participar. Lo estamos viendo estos días en los escasos ratos que nos dejan ver esa casa, lo cual no critico porque su interés tiende a cero. Cuánto le tiene que agradecer Carol a Indhira, por mucho que desgastase con ella la palabra “zorra”.

Me temo que el temor de la malagueña tiene más que ver con ese discurso en un confesionario donde le dedicó el mencionado epíteto una buena cantidad de veces. A pesar de ello, no creo que se terminen tirando de los pelos. En Carol veo más ansia de protagonismo que ganas de hacerse con el triunfo, lo cual no la descalifica pero personalmente me parece en cierto modo una concursante trampa. Junto a ella entrarán dos ‘repescaítos’ más, a decisión de los integrantes de ambas casas. Por hacer una baldía previsión de esas que tanto me gustan, diré que Pilarita tiene muchas posibilidades de reencontrarse con Saray, al contar con su voto junto a los de Laura, Indhira, Arturo y posiblemente Toscano.

Tatiana ha expresado sus dudas entre votar a Nagore o Juan, pero apuesto por este último, ya que no desea hacer sentir mal a Arturo con la entrada de quien fuera su amiga. Gerardo y Carolina solo piensan en unas nominaciones ansiadas para ellos y Ángel sigue estando sin estar, con lo cual me cuesta prever a quien elegirían estos tres, a pesar de lo cual parece bastante claro que tendrá mayoría la ferrolana madre. Claro está, de aquí a mañana pueden cambiar las cosas o sorprender algunos de los que supuestamente están dispuestos a dar su voto a la dueña del cardado más exagerado de cuantos nunca vi. Todo en Pilarita es exagerado, lo cual mantiene prevenidos a los encargados del sonido en Guadalix. Y en cierto modo me está dando un poco de pena verla apartada de un grupo de personas con quienes apenas tiene afinidad ninguna. Nagore vuelve a ser la misma déspota de siempre mandándola callar de malas maneras, y solamente Siscu pasa muchos ratos charlando con ella de cosas intrascendentes. Realmente nunca he visto al sex symbol de las carpeteras hablar de nada que no fuese intrascendente.

Más dudas despierta en este gato inquieto la elección de los propios ‘repescaítos’. En principio, me decanto por Nagore, pero no sé muy bien por qué. De ser así tendríamos a la pareja Arturo-Indhira convencidos de que esta repesca ha sido montada en su contra. No quiero ni pensar lo pesada que se puede poner la ‘pantoja de la calle la unión’ si esto pasa. Si hace una semana Nagore se había convertido en mi preferida para volver a entrar en el juego, tras lo visto estos días creo que ya no me hace nada de ilusión la idea.

Veo ahora a la misma Nagore mal encarada e insoportable que conocimos en esa casa, y que desapareció luego en las numerosas intervenciones televisivas donde descubrimos una mujer mucho más atractiva. La única diferencia en ella es que ahora pretende vendernos la moto de su apoyo a una doliente (en teoría) Indhira. Me escama tanto esto como para pensar que lo dice sabiendo de la posición de favorita de la malagueña, lo cual puede ayudarla a pasar este corte. Supongo que lo hará finalmente si así lo deciden sus compañeros de encierro durante esta semana.

Hablaba antes de las estrategias nominatorias de las que estamos siendo testigos estos días. Gerardo lleva hablando del tema desde el jueves pasado con Carolina, la cual casi se tira de los pelos cuando vio que no nominaban. No alcanzo a adivinar por qué tienen tanta prisa por nominar, como si les contrariasen mucho estas semanas de impasse. No parecen apreciar la tranquilidad dada en estas ocasiones, empleadas por ellos para darle vueltas a unos planes nominatorios poco claros. Para la cita de mañana parecen preparar una técnica ensayada por Pepe (GH VII), concursante cuyo modelo permanece como referencia cargada de respeto y casi veneración. Me refiero al recurso de la autonominación.

Nominándose entre ellos mismos pretenden situarse en la palestra con otro elegido, en este caso Laura. La teoría de los dos tercios podría funcionar en este caso, con Gerardo, Carolina y Laura nominados. El objetivo es la expulsión de Laura y de esta forma estaría más cerca de hacerse realidad. ¿En qué se equivocan? Pues bien, la autonominación tiene sus reglas, como ahora explicaré, pero es que además sus oponentes pueden dar al traste con estos planes si deciden seguir idéntica táctica. Quien decide autonominarse debe estar muy seguro de la fuerza propia así como de haber elegido muy bien a su oponente. Solamente Arturo e Indhira estarían en disposición de hacerlo ahora mismo, dado que han evidenciado el apoyo que tienen entre la audiencia votante. Ángel no lo ha podido demostrar aún, si bien tenemos el dato que arrojan las encuestas, pero además necesitaría de otro con quien acordar una estrategia como esta.

Por tanto, en primer lugar, no veo a Gerardo y Carolina con la fuerza suficiente como para arriesgar tanto. En nuestra primera encuesta de favoritos de esta semana (solo con chicas), la de Alcobendas estaba en penúltima posición, solamente por encima de Laura. En la encuesta actual (solo con chicos) Gerardo está el último, siendo el menos valorado sumando ambas encuestas. Recuerdo siempre el carácter no científico de estas encuestas, que apenas nos sirven para marcar una tendencia, la cual sería en este caso que los dos concursantes dispuestos a nominarse a sí mismos serían los de más débiles apoyos entre la audiencia. Mala decisión, por tanto.

En la otra parte sí aciertan, aunque me da la impresión de que es así por pura casualidad. Pepe (GH VII) analizaba la semana de forma pormenorizada, llegando a hacer una especie de examen diario al finalizar el día, mientras los demás dormían y él hacía bici estática. En el mismo, sopesaba todo lo sucedido e iba puntuando a todos (incluso a él). Sus puntos positivos anulaban los negativos, para concluir con un ranking diario que al cabo de la semana le daba una idea de quien sería el concursante más débil, es decir, con más posibilidades de ser expulsado por la audiencia. Esta labor ampliamente trabajada de análisis pretende ser sustituida por una intuición personal de Gerardo y Carolina, condicionada por su particular conveniencia. Ellos desean que sea expulsada Laura, y por ello la eligen para sentarse con ellos. Tienen la suerte de que coincida con una de las personas posiblemente peor valoradas, aunque acertarían más con Toscano.

La estrategia les sale medio bien, según lo antes detallado. Aún así, es una empresa arriesgada y poco recomendable en su caso. Pero es que además el asunto se complica cuando el enemigo conoce tus planes y decide contraatacar con idénticas armas. Esto es lo que sucede en este caso, y anoche mismo veía a Saray con Laura e Indhira planificando la posible respuesta. Sería imprescindible no perder el efecto del factor sorpresa en este caso, en lo cual no confío demasiado. Si los otros se enteran de estos planes podría ser fatal para los intereses de Saray y compañía. ¿Qué sucederá si, como parece planean hacer, se nominan todos entre sí?

Si digo la verdad es imprevisible el resultado de que Gerardo y Carolina se autonominen, por un lado; y Saray haga lo propio planeando su estrategia con Laura e Indhira. Si los primeros son malos estrategas estas últimas parecen más bien pésimas, lo cual puede dar con un panorama curioso tras las nominaciones de mañana. Al final puede que terminemos viendo expuestos a bastantes más concursantes de los que ambos grupos pretenden. El factor de imprevisibilidad es mayor si tenemos en cuenta que no conocemos las nominaciones de varios habitantes. Tatiana puede terminar nominando de acuerdo con Gerardo y Carolina, pero está claro que los demás irán por libre. Así lo ha hecho siempre Arturo, y Ángel tampoco parece dispuesto a entrar en acuerdo alguno. Toscano, por su parte, ha demostrado siempre su capacidad para dar la campanada, lo cual en este caso puede suponer una sobredosis de sorpresa.

Así las cosas, estas nominaciones se me antojan como unas de las más interesantes y, como digo, imprevisibles de cuantas recuerdo. Cuando las estrategias se plantean con escasa seguridad y sin haberlas madurado bien pueden volverse en contra de sus responsables. Solo puede estar tranquila Indhira, que como sucediera hace dos semanas recibirá pocos votos (o ninguno). Tampoco parece que puedan subir Toscano o Arturo, a no ser que varíen mucho los planes de ambos grupos. Aún así, estos están tan expuestos como todos los demás. ¿Quién puede salir peor parado de esta confusa situación? No lo sé de cierto. En realidad parece Gerardo el peor situado. Pero todo depende del resultado final de las nominaciones, y en este aspecto parecen algo más centrados este concursante y Carolina que sus oponentes. Al menos llevan muchos más días pensando en ello.

Pasar todo el día hablando de nominar es, no obstante, un arma de doble filo. De un lado, puede que así acierten más y nominen mejor. Del otro, corren el riesgo de cansar a la audiencia, algo de lo que tuvimos buena prueba durante las primeras semanas de la presente edición.

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