Imagínense la situación: una fiesta en el centro de la ciudad con editores de grandes y pequeñas empresas. Y ahora pónganse en lo peor. El editor invita a Elena a ir juntos al cóctel. “Elena, qué más da, somos compañeros, podríamos ser simplemente amigos…” Elena sabe que todo eso es mentira, que el resto se va a dar cuenta y que todo este asunto acabará por meterla en un buen lío. Así que allí está, con empresarios y ratas de biblioteca hablando del futuro del libro. Lleva un pantalón negro, recto, de una tela suave sintética de Zara que a simple vista parece de calidad y un chaleco cuyos picos delanteros son más largos de lo habitual. Debajo no lleva nada. Moño alto y tacones son el complemento.
A ratos, él pasa por su lado y le roza el cuello con una copa, con los dedos fríos, con la palma de la mano. No hay nada más excitante que un secreto sospechado por todos. Picotea mientras algunos le ofrecen trabajo en sus empresas. “No pagamos muy allá, pero podrás sobrevivir si te apetece colaborar con nosotros” es la frase más repetida. A la segunda copa de vino, Elena se muere de ganas de darle una palmadita en el culo al editor, así que en un rato de confusión a la entrada del baño se decide a hacerlo. Él la mira con cara de desaprobación, pero al segundo dos, esboza una sonrisa.
Cuando parece que alguien se insinúa, él hace acto de presencia casualmente e irrumpe con un chiste. Elena nota que a los viejos empresarios, tras dos copas de vino, también les gustaría darle unas buenas palmaditas en el culo. Se imagina encima de cada uno de esos viejos cabestros con los pantalones por las rodillas, el chaleco, los tacones y el moño, mientras ellos la golpean con todas sus energías: “Niña mala, has sido una niña muy mala”. De repente, se imagina a todos los asistentes, unos sobre otros, golpeándose el trasero. En ese instante comprende que está borracha, que se aburre, que es el momento de abandonar el evento.
Le manda un mensaje al editor vía teléfono móvil y, por esa misma vía, deciden verse diez minutos más tarde en el aparcamiento. Ya sabía hace tiempo que practicar sexo en un coche no era su asunto favorito, pero esta noche lo confirma. Él la deja en la esquina de su casa, en la esquina de casa de su madre, con el moño deshecho, los pantalones arrugados, el carmín rojo desgastado y un extraño olor. Elena toma la decisión en ese mismo instante de que quiere acostarse sólo con hombres de su edad. Con chicos que la adoren y que le preparen cenas románticas, a los que pueda abrazar en medio de una reunión y darles una tierna palmadita en el culo. Elena cree haber hecho el descubrimiento más grande de su vida.







Elena me encantaría compartir opinion contigo pero no, tengo 19 (recién cumplidos) y es que me pierden los madurito, me estoy liando con uno de 33 y mi anterior novio que me enseño el misterioso y agradable mundo del sexo también tenia 33… es un poco lamentable que con mi edad me gusten los tíos tan mayores ojala tuviera interés por los de mi edad o un poco mas, pero Tego que decir que estos “manguitos” saben como tratar a una chica… o en mi caso saben como tratarme!
Pues yo no estoy de acuerdo en que un chico más mayor no sea capaz de hacerte una cena romántica o decirte cosas bonitas… Yo estoy con un chico de 39 (yo tengo 22) y te aseguro que es un encanto en comparación con los de 23. Se toma interés en mí, en lo que hago y en todo lo que me rodea. No creo que el problema sea la edad, sino la persona y por probar experiencias nuevas, que no quede.
Bien Elena!!!!!
elena sigue escribiendo mas a menudo, q nos gusta
me encanta este blog, escribe mas
Hija Elena, jóvenes y tontos, que te adoren… es lo mejor!! Y en la cama no se cansan!!
Pues yo tengo 25 años y me estoy liando con uno de 37……es demasiado ma yor para mI???
Hay viejos pestilentes y poco (por no decir nada atractivos) asi ke por favor…liate con tios de tu edad o un pokitin mayores ke tu….Además, despues de varios casos personales me he dado cuenta ke un tio en cuanto te lo tiras pierde el interes…..asi voy a hacer yo…todavia no m elo he tirado…y seguiré hasta ke vea ke el tio kiere algo….(pero ke ilusa soy)jajaja.Espero que sigas publicando, me entretienen tus historias. Un saludo
Vaya imaginacion tienes chica, yo cuando voy ciega no me voy imaginando todas esas orgias entre señores gorditos y viejos jaja
Me alegro de que Elena llegue a ese conclusion, no hay nada mejor que no tener que ir escondiendote de nadie, sentir un abrazo y palabras bonitas al oido de alguien a quien quieres y que sabes que va a estar ahi siempre a tu lado (todo esto me lo estoy inventado porque nunca he conseguido a nadie asi jaja pero es lo que me gustaria xD)
Pero a falta de amor..polvos buenos son, asi que mientras tanto a disfrutar.
Me alegro de que actualices mas amenudo, me gusta leerte.
Hoy es el día, en que Elena empieza a quererse a sí misma …